Juegos de sartenes antiadherentes, balanzas electrónicas, colecciones de sellos, de recetas, cursos de inglés; las posibilidades son múltiples y la prensa de pago lo sabe y lo explota. Pero estos supuestos regalos esconden una profunda crisis de las principales cabeceras de los periódicos, que coincide con la crisis financiera global y, en el caso de España, también con la crisis inmobiliaria. La prensa, tanto la de pago como la gratuita, pierde lectores cada día y a pesar de los esfuerzos, el panorama futuro no se presenta nada favorable. Mes tras mes, los periódicos parecen menos un negocio y más una causa perdida, tal y como dice el ‘Financial Times’. Las razones son varias pero, sin duda, la situación se ve tremendamente agudizada por la coincidencia de la crisis mundial, que ha provocado una enorme caída de la publicidad. Pero el factor originario viene ya de lejos: de la irrupción de Internet y los nuevos hábitos de consumo de la información que trajo consigo. Las tecnologías digitales han provocado que los medios de la era Guttemberg, como la prensa escrita, tengan que adaptarse rápidamente y convertirse en medios digitales y vean peligrar su futuro. Sin embargo, hay quienes creen que el periodismo digital y el de papel coexistirán, para diferentes públicos y en formas diferentes a las actuales, pero coexistirán. Por el momento, los hechos hablan por sí solos. Importantes cabeceras han caído en bancarrota o buscan desesperadamente un salvador, muchas otras llevan a cabo despidos masivos de sus plantillas (que es el caso de la prensa española), otras cierran directamente (como el periódico gratuito Metro) o suben su precio de venta, comprobando después que la medida les ha ayudado escasamente.
Pero no sólo la prensa se ve perjudicada y amenazada, también las televisiones están viendo mermar sus cuentas. Telecinco y Antena 3, dos de las cadenas más rentables de Europa, se desplomaron en Bolsa, y están llevando a cabo una eficiente reducción de costes. La fragmentación de la audiencia con la llegada de la TDT y los nuevos hábitos de consumo son la causa principal de las pérdidas de las generalistas nacionales. Además, las cadenas también han sufrido la caída en la inversión publicitaria, aunque en menor medida que las cabeceras de los periódicos. Gracias al apoyo del Congreso y del Ejecutivo, las operadoras de televisión tendrán a partir de ahora vía libre para fusionarse con otras, una opción que ha sido valorada muy positivamente por éstas y las negociaciones ya han empezado.
Pero como toda crisis seria, se producirá una remodelación generalizada del paisaje y cuando baje la marea no sabemos lo que vamos a encontrar, tal y como explica un directivo de 'El País'.
MANUELA IRIGARAY PEÑALVO
Pero no sólo la prensa se ve perjudicada y amenazada, también las televisiones están viendo mermar sus cuentas. Telecinco y Antena 3, dos de las cadenas más rentables de Europa, se desplomaron en Bolsa, y están llevando a cabo una eficiente reducción de costes. La fragmentación de la audiencia con la llegada de la TDT y los nuevos hábitos de consumo son la causa principal de las pérdidas de las generalistas nacionales. Además, las cadenas también han sufrido la caída en la inversión publicitaria, aunque en menor medida que las cabeceras de los periódicos. Gracias al apoyo del Congreso y del Ejecutivo, las operadoras de televisión tendrán a partir de ahora vía libre para fusionarse con otras, una opción que ha sido valorada muy positivamente por éstas y las negociaciones ya han empezado.
Pero como toda crisis seria, se producirá una remodelación generalizada del paisaje y cuando baje la marea no sabemos lo que vamos a encontrar, tal y como explica un directivo de 'El País'.
MANUELA IRIGARAY PEÑALVO
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