La salida de tono de la Sociedad General de Autores y Editores, no ha dejado indiferente a nadie.
Pongámonos en antecedentes: el pasado 25 de abril el cantante David Bisbal celebró un concierto benéfico en Roquetas de Mar.
Se vendieron todas las entradas, en total más de 50.000 de recaudación, que irían destinados al tratamiento que el pequeño Juanma necesita.
El niño almeriense de 5 años padece una enfermedad letal degenerativa, el síndrome de Alexander, cuya única esperanza está en un tratamiento de más de 2 millones de euros en el que trabaja un científico americano.
David Bisbal renunció a todos sus derechos, como autor, y es aquí dónde aparece la SGAE. Que debió olvidar que el acto era un acto benéfico y reclamó a la familia, el 10% de la recaudación obtenida. Y así fue, la familia de Juanma tuvo que desembolsar los 5000 euros.
La pregunta que todos nos hacemos es ¿es legal cobrar comisión de un concierto benéfico?, la respuesta, es que sí. Y en esto se escuda la SGAE, alegando que es su obligación.
Cualquier persona con un mínimo de “sentido común” ve en un concierto benéfico, como su propio nombre índica, un acto altruista. Solidaridad demostrada por los cientos de asistentes y por el cantante David Bisbal.
El “patinazo” es más evidente cuando sabemos que se trata de una familia humilde, la madre ama de casa, el padre, camionero. Que durante un año han ido “rascando” euro a euro hasta conseguir 1.4 millones de euros.
La buena fe de David Bisbal, la familia y todos los que acudieron quedó empañada por la vergonzosa actuación de la SGAE.
Un concierto benéfico para todos menos para la Sociedad General de Autores.
Lorena Vega García.
Pongámonos en antecedentes: el pasado 25 de abril el cantante David Bisbal celebró un concierto benéfico en Roquetas de Mar.
Se vendieron todas las entradas, en total más de 50.000 de recaudación, que irían destinados al tratamiento que el pequeño Juanma necesita.
El niño almeriense de 5 años padece una enfermedad letal degenerativa, el síndrome de Alexander, cuya única esperanza está en un tratamiento de más de 2 millones de euros en el que trabaja un científico americano.
David Bisbal renunció a todos sus derechos, como autor, y es aquí dónde aparece la SGAE. Que debió olvidar que el acto era un acto benéfico y reclamó a la familia, el 10% de la recaudación obtenida. Y así fue, la familia de Juanma tuvo que desembolsar los 5000 euros.
La pregunta que todos nos hacemos es ¿es legal cobrar comisión de un concierto benéfico?, la respuesta, es que sí. Y en esto se escuda la SGAE, alegando que es su obligación.
Cualquier persona con un mínimo de “sentido común” ve en un concierto benéfico, como su propio nombre índica, un acto altruista. Solidaridad demostrada por los cientos de asistentes y por el cantante David Bisbal.
El “patinazo” es más evidente cuando sabemos que se trata de una familia humilde, la madre ama de casa, el padre, camionero. Que durante un año han ido “rascando” euro a euro hasta conseguir 1.4 millones de euros.
La buena fe de David Bisbal, la familia y todos los que acudieron quedó empañada por la vergonzosa actuación de la SGAE.
Un concierto benéfico para todos menos para la Sociedad General de Autores.
Lorena Vega García.
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